En un comienzo hubo tres amigos de Chile que decidieron crear un grupo fansub para "traducir series y divertirse haciéndolo". Esos amigos eran Radamanthys, Setsuna y TheJAMES-X. En honor a la serie que querían trabajar, bautizaron a ese grupo como "Athena no Seinto", una lectura literal de "Santos de Athena", pues AnS comenzó traduciendo Saint Seiya, haciéndole gran honor a su nombre.
Los años se fueron moviendo y el grupo, que se conformaba ya de muchas personas, cumplía con la meta de divertirse trabajando series de animación japonesa. La calidad no era de las mejores, ni siquiera para esa época, pero con el paso del tiempo se aprendería de los errores y se mejoraría; lo importante entonces era pasarlo bien.
Con el paso de uno o dos años luego de la creación de AnS se unieron más personas; asimismo, muchas personas se fueron (como ocurría entonces, ocurre ahora y ocurrirá hasta que AnS pase a ser sólo un recuerdo). Llegaron Zeratul, Ixa y, si no me equivoco, también Raprop. AnS ya no se especializaba tan sólo en Saint Seiya, pues había agregado a sus intereses otros tipos de series, siempre dependiendo de los gustos de los miembros del staff. La calidad del trabajo continuaba mostrando errores, pero en comparación a los primeros trabajos, se notaba un avance. Las cosas iban bien y AnS se conformaba en el mundo del fansubeo en español como uno de los fansubs más conocidos. Si bien no era un fansub viejo, como lo es hoy, sí era ya uno de mediana edad, tomando en cuenta que estos grupos no suelen durar varios años antes de dispersarse y desaparecer.
AnS continuaría en su historia. En algún momento se tomó la decisión de no trabajar series que estuvieran licenciadas por empresas, lo que, a ojos de muchos, fue un gran paso. Eso llevó, claro, a que muchas series ya terminadas se dejaran de distribuir y que otras que aún estaban inconclusas continuaran así hasta nuestros días. Los grupos que trabajaban junto a Radamanthys y los que trabajaban junto a Ixa hacían todo lo posible por hacer un buen trabajo. La página web se modernizó, el canal de IRC rebosaba de gente, nuevos integrantes llegaban y se iban, como siempre, pero lo más importante es que todos lo seguían pasando bien. La idea inicial se mantenía, a pesar de los problemas que pudieran aparecer en el camino, a pesar de los errores en el trabajo, que ya había mejorado bastante, pero aún no era perfecto. Fue en ese ambiente en que yo me uní a Athena no Seinto, en el año 2005. AnS contaba con tres años.
Los tiempos seguirían su recorrido, y AnS con ellos.
Por diversas razones, los fundadores de Athena no Seinto dejaron de trabajar para el fansub, siguiendo cada uno su propio camino. Ixa y Zeratul se irguieron como los nuevos administradores del fansub. Fue una época dura, de cambios profundos. Muchos integrantes antiguos abandonaron el fansub por motivos propios y muchos integrantes nuevos, algunos que ya son emblemáticos dentro del staff hoy por hoy, se integraron al equipo. Se cambió la forma de seleccionar series, se remodeló la página a su formato actual, se hicieron reglas que con el tiempo se irían mejorando y se hizo una incisión profunda al trabajo del fansub, llevando a AnS a finalmente a tener una calidad que no tenía por qué envidiarle a nadie. Quizás no fuera una calidad perfecta, quizás aún fuera perfectible, pero fue un gran salto entre lo "antiguo" y lo "actual". Nuestro pasado nos enseñó cómo actuar, y aprendimos de ello finalmente. Quizás AnS no sea el mejor fansub en lo que se refiere a técnica, pero tampoco debe agachar la cabeza por eso, pues su calidad se logra con el esfuerzo de cada uno de sus integrantes y le permite al fansub ser aceptado como uno de "los mejores". Lo vivo. Me consta.
Lamentablemente, el cambio profundo tuvo un precio en AnS: tiempo. Los motivos son muchos, ya sean personales o de grupo, pero el hecho es que un fansub que solía mantenerse al día en la mayor cantidad de sus series, se vio obligado a dejar eso en segundo plano en pos de la mejor calidad posible. ¿Valió la pena ese precio? Yo tengo mi respuesta, pero no es la de ustedes; ustedes han de tener la propia.
El AnS actual consta de muchos miembros; muchos antiguos, muchos nuevos. Y cada uno de esos miembros, más allá de los problemas que puedan provocar o recibir, del esfuerzo que puedan tener o entregar, de los deseos que puedan expresar o canalizar, tienen algo en común: pasión, la misma que ha estado en este fansub desde el comienzo...
Puede que la reseña que he intentado entregar no sea completamente correcta. Puede que algún dato que he querido entregar, por muy general que haya intentado hacerla, pueda resultar erróneo o cronológicamente incorrecto, pues no viví los primeros tiempos del fansub. Pero la historia que he descrito aquí se asemeja mucho a como fue realmente, y es que los años no pasan en vano.
¿Por qué me di el trabajo de escribir todo aquello? Porque es necesario. AnS cumple siete años. Siete años han pasado desde que tres amigos decidieron formar este grupo para divertirse traduciendo y nuestra historia, con sus errores, intrigas, dolores, felicidades, amistad, éxitos y logros ha de respetarse por lo que fue, pues muchos han pasado por nuestras filas, desde los mismos Radamanthys, Setsuna y James-X, pasando por DeuS, Caturro, Marius, Azenath, Dai-chan, Majin_Vegeta, Nickname, Nachotex, Kamelotusky, Phy, Rukashi, Yumegari, Sira, Eras, y un largo etcétera de nombres que lamento haber olvidado por el tiempo, hasta los que estamos ahora, desde Ixa y Zeratul hasta mí mismo, Mistwalker, que entré aquí como KilyK, y todos ellos la crearon con sus propias manos.
Hoy los saludo a todos, a los que están y a los que no, pues el AnS de hoy, el AnS versión 2009, el que cumple su séptimo cumpleaños, no existiría de no ser por el aporte, ya sea gigante o pequeño, de cada uno de los que pasó por aquí, desde el primer paso del fansub hasta el último. Les agradezco de corazón a uno y cada uno por su esfuerzo, por su paso por estas tierras.
Athena no Seinto Fansub, más allá de ser un hobby, ha resultado ser una vida, una donde he conocido a muchos grandes amigos, donde me han ocurrido cosas que prefiero callar y donde he aprendido cosas que nunca pensé en aprender.
Muchas veces, de pie ante la ventana de mi habitación, con el sonido de la serie a trabajar en los parlantes de mi computador, me pregunto qué hubiera hecho de nunca haberme decidido a entrar a AnS, a este mundo tan extraño, de interacciones humanas aun más extrañas y de matices tan diferentes. Estando ante esa ventana, con un cigarrillo en la boca, contemplando el semblante adusto de Santiago, no puedo evitar pensar que es una pregunta tonta, pues quizás nunca quiera saber la respuesta.